Localidades

Localidad sita al norte de la provincia de Ávila, se encuentra en la confluencia de los ríos Adaja y Arevalillo, afluentes del río Duero. Se encuentra a 126 kilómetros de Madrid y 50 de Ávila. Según el cronista Juan José de Montalvo, esta localidad tuvo una aljama importante, y al ser expulsados de España, no menos de 4.000 judíos, que vivían en la judería junto al río Adaja, la tuvieron que abandonar. En la iglesia de San Miguel, de traza sinagogal, en la parte alta de una de cuyas paredes exteriores, todavía hoy podemos contemplar una estrella de David enceguecida que resume muchas melancolías. Es de admirar la Plaza de la Villa con sus soportales, algo así todavía como el milagro del tiempo detenido: una vieja, fabulosa plaza española que aún está ahí, aunque ya no estén el Albaicín, ni la Morería, o las juderías con sus escuelas, y el Arrabal sea ahora el Arévalo moderno. La primera noticia de judíos en la villa es el “Padrón de Judíos” o “Padrón de Huete” de 1290 que tenía fines fiscales y fue ordenado por Sancho IV el Bravo, rey de Castilla [1284 -1295], en la que se reconoce el pago al rey por esta villa de 12.377 maravedíes, que habrían de pagar los aproximadamente 400 judíos que habitaban la villa en esa fecha. Nos da la importancia de esta judería la presencia del Arcediano de Arévalo, Gil Pérez en el Concilio de Zamora de 1313, en donde se dictaron constituciones “contra los porfiosos judíos”. El 6 de abril de 1443, Juan II, rey de Castilla [1406 – 1454], hallándose en su palacio de Arévalo, concede una Real Pragmática, conocida como “La pragmática de Arévalo”, protegiendo a los judíos, su religión, industria y comercio, como agradecimiento al trabajo por ellos desarrollado. La judería fue de notoria densidad e importancia, aunque sea evidentemente exagerado el número, 4.000 judíos antes citados, que para la época de la expulsión, 1492, asigna a Arévalo Juan José de Montalvo, en De la historia de Arévalo e sus sexmos, a base de la interpretación de José Amador de los Ríos al “Padrón de Huete”. El barrio judío, según Montalvo, agrupaba sus moradas del lado del río Adaja, en las plazas y avenidas del Arrabal, Salvador y S. Juan de Dios, donde tendrían sus sinagogas, sobre las cuales ninguna precisión poseemos ni aporta Montalvo. Entre sus personajes mas conocidos podemos destacar a Moisés de León, editor de “El Zohar” o “Libro del Esplendor”, que falleció encontrándose en esta villa, en 1305, en su último viaje, desde Guadalajara hacia Ávila, y  Josef ben Zaddic de Arévalo autor del libro religioso “Compendio recordatorio del justo”. La directora del Museo de Ávila, María Mariné, hace referencia en un documento a las laudas (lápidas) judías de Arévalo.

Lunes, 10 de diciembre de 2018 -

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